Cierras el mes con buenas ventas, pero el dinero disponible no coincide con lo que esperabas. Revisas comisiones de Mercado Libre o Amazon, facturas, publicidad, envíos y devoluciones. Todo parece explicar una parte del resultado, pero queda un hueco que nadie sabe señalar.

Después haces un conteo físico y aparecen cajas vencidas, productos dañados, paquetes devueltos que nunca regresaron al inventario y SKU que el sistema marca como disponibles, aunque no están en la bodega. Ese hueco tiene un nombre: merma de productos. No siempre significa robo, ni siempre implica que una caja desapareció. También puede ser una diferencia administrativa, una devolución no vendible o un inventario mal sincronizado.

En México, el problema alcanza una escala nacional. Distintas fuentes coinciden en que se desperdician entre 12 y 13.4 millones de toneladas de comida al año, con un valor cercano a 500 mil millones de pesos; una estimación difundida en 2025 calcula 80 kg por persona al año, equivalentes a 0.22 kg diarios, y señala que más del 60% proviene de los hogares (ANTAD sobre el desperdicio de alimentos en México). Para un negocio, esa realidad recuerda que la pérdida puede comenzar mucho antes de que el cliente reciba el producto.

Tabla de contenido

 

La sorpresa de vender mucho y aun así perder dinero

Vender más no garantiza conservar más dinero. En una operación que combina tienda propia, marketplace y almacén, cada pedido puede parecer rentable mientras pequeñas diferencias reducen el margen real.

El tablero muestra pedidos constantes, la tienda recibe visitas y el almacén despacha a diario. Al revisar el periodo, sin embargo, la utilidad queda por debajo de lo previsto. Las comisiones, los anuncios, los empaques y el transporte explican una parte. Las facturas también revelan compras con un costo mayor al registrado. Todavía falta localizar otro componente.

La comparación entre el inventario del sistema y el físico suele mostrarlo: productos caducados, artículos devueltos y unidades que el catálogo marca como disponibles, aunque nadie las encuentra. La pérdida no necesariamente ocurre en un solo momento. Se acumula con recepciones mal registradas, devoluciones sin clasificación, daños y ajustes que nunca se documentaron.

La pregunta útil no es solo cuánto vendiste, sino cuánto de lo vendido se convirtió realmente en margen.

La merma de productos representa el valor que salió del inventario o dejó de ser vendible sin producir el ingreso esperado. Funciona como una fuga en un recipiente: cada diferencia puede parecer pequeña, pero juntas reducen el nivel disponible. En una tienda física, aparece durante la recepción, el almacenamiento o la venta. En eCommerce, también puede ser invisible: un SKU duplicado, una sincronización incorrecta, una devolución que no vuelve al inventario vendible o un pedido cancelado con existencias mal actualizadas.

Por eso conviene medirla por canal. Separa tienda, marketplace y operación propia, y compara unidades, costo y valor de venta. Así sabrás si el problema está en el almacén, en la integración del catálogo o en las devoluciones, en lugar de atribuir toda la diferencia a un único origen.

El retail organizado mexicano ya ha medido esta diferencia. Según el seguimiento de ANTAD y sus afiliados, la merma representó 1.24% de las ventas en 2020 y bajó a 1.08% en 2021. Otro estudio de inventarios promedio identificó que solo 29% de la merma total podía reconocerse plenamente como mercancía dañada, blisters vacíos u otras causas visibles; el resto surgía como diferencia al hacer inventario (seguimiento sectorial de ANTAD sobre merma).

Antes de aumentar la publicidad o comprar más stock, revisa cuánto inventario conserva su valor y qué canal está erosionando tu margen.

 

Qué es realmente la merma de productos

La merma de productos es la diferencia entre el inventario que tus registros dicen que debería existir y las unidades que realmente están disponibles para vender. La causa puede ser un producto perdido, dañado, caducado, robado, mal recibido, registrado con error o devuelto en una condición que impide volver a comercializarlo.

Piensa en un tanque de agua. Cada compra llena el tanque y cada venta reduce el nivel de forma controlada. Si existe una fuga pequeña, el agua baja aunque nadie vea claramente por dónde sale. En el negocio, esa fuga puede ser una unidad que llegó incompleta, una devolución que no se clasificó, un SKU duplicado o una salida que nunca se descontó del sistema.

 

Merma conocida y merma desconocida

La merma conocida tiene una causa identificada. Por ejemplo:

  • Caducidad: retiras un alimento porque ya no cumple las condiciones para venderse.
  • Daño: registras una pantalla rota durante el transporte.
  • Robo documentado: detectas una diferencia en caja o una incidencia en piso de venta.
  • Devolución no comercializable: el cliente regresa un producto abierto, incompleto o deteriorado.

La merma desconocida aparece cuando el conteo físico no coincide con el inventario registrado y nadie puede explicar la diferencia. Puede originarse en robo interno o externo, errores de caja, fallas de facturación, transferencias mal capturadas o problemas de recepción. La clasificación importa porque cada causa requiere una respuesta distinta. El daño pide revisar manipulación y embalaje, mientras que una diferencia repetida en un turno puede requerir auditoría de proceso y trazabilidad por SKU.

En retail mexicano, la medición estándar compara el inventario registrado con el inventario físico y expresa la diferencia como porcentaje del inventario o de las ventas del periodo. La guía de variación de existencias 2026 puede ayudarte a entender cómo se refleja el movimiento de existencias en los registros, especialmente si estás conciliando inventario y resultados contables.

 

Por qué la merma desconocida exige atención

La merma conocida se puede registrar, asignar y corregir. La desconocida suele acumularse porque el negocio la interpreta como una variación normal o la descubre demasiado tarde. Así, la empresa sigue comprando con datos incompletos y puede tomar decisiones equivocadas de reabasto, precios o publicidad.

Un producto “disponible” que no existe provoca sobreventa. Un artículo que regresó, pero nunca volvió al inventario vendible, inmoviliza capital. Por eso, controlar la merma no consiste solo en encontrar productos faltantes. Consiste en mantener una conexión confiable entre lo que ocurrió físicamente y lo que muestran el ERP, la tienda y los marketplaces.

Las causas más comunes en retail y marketplaces

La merma física suele ser más fácil de imaginar. Un producto se rompe, caduca o desaparece. En eCommerce, la pérdida puede mantenerse oculta dentro de una operación aparentemente normal: el pedido se cancela, el cliente devuelve el paquete y el sistema conserva una existencia que ya no puede venderse.

En una tienda física, los perecederos requieren control de fechas y rotación. También se pierde producto durante la preparación, por manipulación en el anaquel o por exhibición. El robo hormiga afecta unidades pequeñas y fáciles de mover, mientras que el sobrestock deja mercancía sin rotación hasta que pierde vigencia comercial.

En Mercado Libre o Amazon, el problema cambia de forma. Una descripción incorrecta puede provocar reclamos y devoluciones. Una sincronización tardía entre el ERP y el marketplace puede permitir una sobreventa. Un paquete dañado en fulfillment o una unidad extraviada en almacén puede terminar como ajuste de inventario, aunque el origen no sea evidente.

La información sectorial ayuda a dimensionar el problema. ANTAD reportó que, en una medición de 2020, el desperdicio promedio mensual de 31 productos fue de 5.85%, equivalente a 10,505.04 kg y 523,344 pesos (datos de ANTAD e INEGI sobre desperdicio y merma). Esa referencia no sustituye tu propio cálculo, pero confirma que las diferencias pueden medirse en unidades, kilos y dinero.

Causa de mermaRetail físicoMarketplaces
CaducidadPerecederos que permanecen demasiado tiempo en el anaquelInventario devuelto o almacenado hasta perder vigencia
DañoRoturas durante recepción, exhibición o preparaciónPaquetes dañados en transporte o fulfillment
RoboRobo hormiga, diferencias de caja o pérdidas en piso de ventaUnidades extraviadas en almacenes logísticos o durante transferencias
Error de registroRecepciones incompletas, etiquetas incorrectas o traspasos no capturadosInventario desactualizado entre ERP, tienda y marketplace
Baja rotaciónProductos que ocupan espacio y pierden valor comercialSKU que siguen publicados, pero ya no tienen salida rentable
DevoluciónCambios o retornos que no se clasifican correctamenteProducto abierto, incompleto o usado que no puede revenderse
CatálogoPrecio o descripción incorrectos en etiquetas internasFotos, títulos o atributos que generan expectativas equivocadas

La merma también tiene una parte financiera. Una referencia sectorial sitúa la merma del retail mexicano alrededor de 1.68% sobre ventas netas. En una tienda con 50 millones de pesos de ventas anuales, eso representa aproximadamente 840 mil pesos de pérdida directa de margen (referencia sobre seguridad y merma en tiendas retail). La cifra debe leerse como referencia, no como diagnóstico automático. Tu prioridad es separar la causa, el canal y el SKU para saber dónde actuar.

Cómo medir la merma con un KPI claro

Medir la merma empieza con una conciliación sencilla: compara las unidades que deberías tener con las que realmente puedes vender. En términos operativos, el inventario teórico se calcula con el inventario inicial, las compras o entradas, y las ventas o salidas registradas.

Una fórmula práctica es:

Merma en unidades = Inventario inicial + compras – ventas – inventario final

Después puedes convertirla en porcentaje:

Merma porcentual = unidades perdidas o dañadas ÷ inventario inicial más compras × 100

La medición estándar también puede expresarse contra ventas o contra el valor del inventario, según el objetivo de comparación. Este recurso sobre control de inventario para vendedores online ofrece contexto útil para ordenar entradas, salidas y existencias entre canales.

 

Un ejemplo con descuadre

Supón que empiezas con 1,000 piezas, compras 600, terminas con 1,400 y el sistema registra 200 ventas.

  1. Inventario disponible antes de ventas: 1,000 + 600 = 1,600 piezas.
  2. Inventario esperado después de ventas: 1,600 – 200 = 1,400 piezas.
  3. Inventario físico final: 1,400 piezas.
  4. Merma calculada: 1,400 – 1,400 = 0 piezas.

Con estos datos no aparece una merma negativa. Si el inventario final fuera mayor que 1,400, el resultado sería una merma negativa, es decir, un sobrante que también exige investigación. Podría existir una compra no registrada, una venta capturada dos veces, una transferencia pendiente o un conteo incorrecto. Un sobrante no debe ignorarse, porque revela que el sistema tampoco representa con precisión el movimiento real.

Infografía paso a paso que explica la fórmula matemática para calcular el porcentaje de merma de productos.

 

Qué revisar junto al porcentaje

El porcentaje aislado puede ocultar problemas. Acompáñalo con:

  • Tasa de devoluciones: separa las devoluciones que vuelven a estar disponibles de las que requieren liquidación o baja.
  • Antigüedad del inventario: identifica cuánto tiempo lleva un SKU sin rotación.
  • Rotación: compara la velocidad de salida entre productos, canales y ubicaciones.
  • Merma por canal: distingue tienda física, Mercado Libre, Amazon y Shopify.
  • Merma por SKU: detecta si la pérdida se concentra en productos frágiles, perecederos o de alto movimiento.

Para perecederos, conviene revisar semanalmente. Para el resto del inventario, una medición mensual permite detectar variaciones sin esperar demasiado. Una auditoría cruzada trimestral ayuda a contrastar conteos físicos, registros contables y datos de cada canal. Un tablero de control como el que puedes consultar en MONEYMAKER facilita reunir esas métricas en una vista operativa, pero la herramienta solo sirve si el equipo registra cada entrada, salida y devolución.

El impacto directo en tu utilidad

Una merma baja puede parecer tolerable hasta que la comparas con la utilidad bruta. El producto perdido ya fue comprado, recibido o producido, pero no generó una venta recuperable. Por eso, el costo de merma reduce el margen efectivo y puede presionar el resultado operativo.

Considera ventas por 500,000 pesos con un margen bruto del 30%. Antes de merma, la utilidad bruta sería de 150,000 pesos. La siguiente comparación muestra cómo cambia el resultado cuando el costo de merma se calcula sobre las ventas.

Escenario% MermaCosto de mermaUtilidad brutaMargen efectivo
Merma baja1%5,000 pesos134,500 pesos26.9%
Merma media3%15,000 pesos119,500 pesos23.9%
Merma alta5%25,000 pesos104,500 pesos20.9%

La diferencia entre una merma del 1% y una del 5% es de 30,000 pesos en este escenario. El cálculo muestra por qué vender más no siempre resuelve el problema. Si el crecimiento aumenta también las devoluciones, las cancelaciones, el sobrestock o los errores de inventario, el volumen puede esconder una rentabilidad cada vez más débil.

La devolución que no aparece como costo evidente

En marketplaces, una devolución no vendible puede pasar por varias etapas: recepción del paquete, inspección, clasificación, reacondicionamiento y decisión final. Puede volver a la venta, liquidarse o documentarse como merma. Como referencia sectorial, las devoluciones rondan 17% de los pedidos en el eCommerce mexicano y pueden acercarse a 26% en moda y calzado (operación de devoluciones y logística inversa).

No todas esas devoluciones son pérdida. El problema aparece cuando no sabes qué proporción se reincorpora, cuánto tarda en hacerlo y qué unidades ya no pueden venderse. En tu tablero financiero, conviene registrar el costo de transporte, revisión, reacondicionamiento y descuento necesario para recuperar el artículo.

La merma también puede afectar el EBITDA porque reduce la utilidad operativa antes de otros gastos financieros e impuestos. Una estimación técnica señala que la merma de inventarios puede llegar a 1.72% de las ventas y ser igual o mayor que la utilidad de operación (referencia técnica del IMEF sobre merma desconocida). La conclusión práctica es clara: mide la merma como un costo de operación, no como una nota secundaria del almacén.

Estrategias operativas y tecnológicas para reducirla

La reducción de merma requiere dos cosas al mismo tiempo: disciplina en la operación y datos confiables. Un software no corrige una recepción mal hecha, y un conteo físico no evita que un marketplace publique unidades que ya se vendieron en otro canal.

Acciones en tienda y almacén

Empieza por ordenar el flujo físico:

  • Usa FIFO y FEFO: FIFO coloca primero lo que llegó antes; FEFO prioriza lo que tiene una fecha de caducidad más próxima. Para alimentos, cosméticos o suplementos, FEFO suele ser más útil.
  • Configura revisión de caducidades: revisa fechas cada semana y define una salida para productos próximos a vencer, mediante promoción, transferencia o devolución negociada.
  • Haz auditorías ciegas: cuenta sin mostrar al equipo el inventario esperado y compara después con el sistema. Una auditoría mensual puede revelar diferencias que el conteo rutinario normaliza.
  • Reduce la manipulación: organiza el layout para que los productos frágiles no recorran innecesariamente el almacén y coloca los SKU de mayor movimiento en ubicaciones fáciles de revisar.
  • Capacita por proceso: enseña cómo recibir, etiquetar, empacar, devolver y ajustar inventario. Una instrucción breve en el momento correcto evita errores repetidos.
  • Documenta acuerdos con proveedores: registra daños, faltantes y problemas de empaque con evidencia para negociar reposiciones o créditos cuando corresponda.

Controles para la operación digital

En marketplaces, la prioridad es conectar el catálogo con las existencias reales. Sin sincronización entre ERP, tienda propia y canales de venta, el negocio puede aceptar pedidos de unidades que ya no están disponibles.

Configura alertas para stock negativo, diferencias entre canales y publicaciones que venden por debajo del margen mínimo. Crea un reporte específico de devoluciones no vendibles y separa los productos pendientes de inspección de los que ya están disponibles para venta.

Infografía sobre estrategias operativas y tecnológicas para reducir la merma de productos en inventarios empresariales.

Un dashboard debe permitir filtrar por canal, SKU, almacén y causa. Así puedes descubrir, por ejemplo, que una tienda pierde producto por caducidad, mientras Amazon concentra devoluciones y Mercado Libre presenta desajustes de inventario. La gestión de inventarios puede servir como referencia para estructurar estos controles sin separar la operación física de la digital.

El crecimiento del comercio electrónico vuelve este control más importante. Las ventas online retail en México alcanzaron 789.7 mil millones de pesos durante 2024, con un crecimiento anual de 20%; los pure players crecieron 28% y los modelos brick & click avanzaron 18% (Estudio de Venta Online 2025 de AMVO). Vender por internet exige estrategia, inversión, análisis y una operación organizada. Publicar más productos sin controlar el inventario solo amplía el lugar donde puede aparecer la fuga.

Tu plan de acción para los próximos 30 días

Un plan corto funciona mejor cuando cada semana termina con una evidencia concreta. No necesitas corregir todo al mismo tiempo. Primero identifica el descuadre, después separa sus causas y finalmente instala controles que puedas mantener.

Semana uno para construir la línea base

Durante los primeros días, congela temporalmente los movimientos de la zona que vas a contar. Haz un conteo físico en tienda y almacén, registra diferencias por SKU y calcula la merma porcentual base. Señala los productos con rotación negativa, inventario fantasma, daños o antigüedad elevada.

El resultado debe ser una lista priorizada, no una colección de observaciones. Incluye el canal donde se detectó cada diferencia y la persona responsable de investigar recepción, preparación, devolución o ajuste.

Semana dos para separar canales y causas

Clasifica las diferencias entre tienda física, Mercado Libre, Amazon y Shopify. Separa la merma física de la merma invisible, como errores de catálogo, sincronización tardía, sobreventa y devoluciones no conciliadas.

Revisa si un mismo SKU tiene nombres, códigos, variantes o unidades de medida distintas entre sistemas. También verifica qué devoluciones están en revisión, cuáles pueden revenderse y cuáles requieren liquidación o baja.

Semana tres para corregir la operación

Implementa rotación PEPS, equivalente a sacar primero lo que entró primero, y utiliza FEFO cuando la caducidad sea la prioridad. Haz una revisión de fechas, programa auditorías sorpresa y ajusta precios para liquidar inventario lento antes de que pierda más valor.

Documenta cada ajuste. Si un producto se daña durante la preparación, registra la etapa, el tipo de empaque y el responsable del proceso, sin convertir la revisión en una búsqueda de culpables. El objetivo es corregir el punto de falla.

Semana cuatro para conectar datos y decisiones

Configura alertas de inventario negativo, unifica el catálogo y crea un dashboard con merma por canal, SKU, causa y periodo. Revisa qué canal protege mejor el margen y cuál genera más devoluciones, ajustes o stock inmovilizado.

Infografía de un plan de acción de 30 días para reducir la merma de inventario en tiendas.

Una plataforma central puede ayudarte a comparar inventarios de Mercado Libre, Amazon y tiendas online, detectar variaciones y tomar decisiones de margen con información actualizada. STUDIO está diseñado para centralizar inventario, precios y métricas de esos canales, de modo que el equipo pueda investigar un descuadre antes de que se convierta en dinero perdido.


MONEYMAKER combina consultoría, operación de marketplaces y tecnología para ayudarte a controlar inventario, catálogo, precios y rentabilidad en Mercado Libre, Amazon y Shopify. Visita MONEYMAKER para conocer cómo puedes ordenar tus canales y convertir la medición de merma en decisiones concretas de margen.

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