Primero, estabiliza la operación
Antes de acelerar inversión, asegura disponibilidad, tiempos de despacho, calidad de publicaciones y respuesta al cliente. Una campaña puede multiplicar tráfico, pero también amplifica faltantes, cancelaciones y errores de catálogo.
Ordena el portafolio por función
No todos los productos deben perseguir el mismo objetivo. Separa productos de adquisición, productos de margen y productos de recurrencia. Asigna presupuesto y cobertura de inventario según su papel, evitando competir contigo mismo entre campañas.
Opera con una cadencia semanal
Revisa indicadores accionables: conversión, costo publicitario, margen de contribución, cobertura y salud de publicaciones. Cada hallazgo debe terminar en una acción, una persona responsable y una fecha. Sin esa disciplina, los tableros se vuelven decoración.



